miércoles, diciembre 13

Ser otra cosa de la que soy

"...ultimamente me estoy sintiendo muy abandonada, que hay un gran vacío demasiado grande a mi alrededor... 
... Y entonces me duermo con la extraña sensación de querer otra cosa de la que soy, o de ser otra cosa de la que quiero, o quizá también de hacer otra cosa de la que quiero o soy." 
–Ana Frank, día 20 de noviembre de 1942
y 28 de noviembre de 1942, respectivamente.


martes, diciembre 12

La incesante hora del té

He vuelto a caer en la madriguera, Alicia;
y ha empezado a arder el cielo. 
Hay azules, rosas y naranjas
que parecen querer llenarme por dentro. 
Pero yo solo encuentro grises. 

Siempre vuelvo al agujero, parece que no me canso del país de las maravillas, parece que mi cabeza no se cansa de tanta locura. 

Otra vez es la hora del té. Y volvemos con los postres, las tartas, las pastas y el chocolate, todo es un festín; reímos, cantamos y bailamos, pero siempre vuelve a ser la hora del té. 


sábado, diciembre 9

El duende

Cribar los sentimientos
priorizar un corazón
huir de las falsas sensaciones
besarte, amor.

Cómo todo puede cambiar tanto
y tan deprisa
si hace solo un mes me estallaba
el pecho del aprecio que os tenía
y hoy,
siento que hay un gran vacío
poblando mi interior.

Quizás solo sean cosas mías, ese duende de ahí arriba me come la cabeza y esté empezando a tener alucinaciones que nunca han llegado a ser verdad.
¿Cómo salir de ese agujero?

domingo, noviembre 19

Ojalá hubiera otoño en esta ciudad

Las noches se hacen días, los días; noches, y yo ya no veo ninguna diferencia. 
El invierno se ha llevado mi primavera, porque vino demasiado rápido, porque no me dejó tiempo para cambiar y adaptarme, aún hay hojas mustias en mi interior que no caen porque el frío las ha congelado. 
No caen, cortan el viento y lo hacen aún más helado a su paso. 

Me estoy congelando y ya solo me ayuda la música de los 60; esa que parece que siempre tiene sol en su ritmo, esa que promete summer nights de ensueño, es la única que trata de devolverme el calor perdido. 

Ojalá hubiera otoño en esta ciudad. 

viernes, noviembre 3

El resto no te pertenece

–Estoy mal. Seguro que tengo algún problema. No es normal que siempre me den ataques de depresión y ganas de llorar sin motivo. 
–Lo que te pasa, es que siempre estás buscando una excusa para estar mal. Es como si supieras que todo lo que empieces tendrá un fin y no luchas por mantenerlo. Te aferras al primer fallo que surja, al primer naufragio, si tienes posibilidad de estrellarte contra el iceberg tratas de pasar lo más cerca que puedas para que parezca un accidente y así tener una excusa para huir, para saltar al vacío. 
No te conformas con nada, ni con nadie porque crees, porque tienes la convicción, de que nunca podrás ser tan feliz como fuiste una vez. Te agarras a lo que sea, a cualquier cosa con tal de no arriesgar. Eso es lo que te pasa. Estás enferma, sí, enferma de pesimismo y negatividad. 
El día que aprendas a valorar lo que tienes, que dejes de buscar razones para huir, ese día volverás a ser feliz. Mientras tanto solo te espera infelicidad. 
Nunca nadie podrá estar a la altura de lo que buscas porque tú no los has creado, y todos somos personas diferentes. Como tales nos equivocamos, cometemos errores y actuamos, no cómo tú esperas, sino como nosotros creemos. Deberías darte cuenta. 



viernes, octubre 27

Agarrar oportunidades

Hace un poco más de un mes falleció una de mis tías. Fue tan repentino que me sorprendió muchísimo y aún me siento bastante rara. Aunque llevaba varias semanas de hospitales yo siempre pensé que se recuperaría. No fui a verla cuando pude porque nunca piensas que será la última vez de nada, siempre tienes presente que habrá una vez más. Tengo por costumbre no arrepentirme de nada y sin embargo, nunca me he arrepentido más en la vida. 
Esa misma noche tuve que decidir si lanzarme a la piscina con un trabajo o dejarlo atrás; y me lancé. Viví una de las mejores experiencias de mi vida y que además me ha hecho subir un nuevo escalón de madurez. 
Desde entonces he decidido apuntarme a todos los locos planes que surjan sin reprimirme por pereza o incertidumbre, porque en estos meses que me he dejado llevar por el impulso de hacerlo, soy mucho más feliz. No quiero que mi miedo a lo desconocido se convierta en el monstruo de mi armario. Soy feliz de verdad. De eso que ves algo bueno en todo y que no piensas continuamente que algo pueda salir mal. Feliz de dejar de preocuparme excesivamente por el resto cuando hay cosas que nunca podré controlar. Quiero pensar que teniendo una actitud abierta y optimista estoy consiguiendo que en la vida me surjan más oportunidades. 
A partir de ese suceso he decidido decir que sí a todo y luego ya arrepentirme si no es tan fantástico y maravilloso como me gustaría. Aunque he de decir que hasta ahora ninguna experiencia me ha parecido una pérdida de tiempo. Lo bueno atrae lo bueno porque tu propia actitud hace que nada te resulte una decepción. Sacar las cosas buenas de todo es la clave para ser un poquito más feliz. Si tienes ganas de vivir, seguirás viviendo, porque si no te apuntas a lo que surge, si no haces las cosas cuando vienen, puede que nunca lleguen más, que nunca tengas de nuevo esa oportunidad. 

sábado, septiembre 30

Estás viviendo



Hay tantas razones en el mundo por las que ser feliz como estrellas caben en el cielo. Hay días en los que todo se te cae encima y nada parece tener sentido, pero siempre hay una razón por la que seguir siendo feliz. Es muy sencillo, escucha: estás viviendo. 

Tienes delante de ti una infinidad de razones por las que sonreír; como ese rayo de luz que se cuela en tu ventana al llegar el otoño y deja el suelo calentito, como despertarte sin hora (aunque pronto) en un sábado bajo el edredón y sabiendo que tienes todo el día para dedicártelo a ti. Como ese mensaje inesperado de alguien con quien llevas siglos sin hablar, como las palabras exactas en el momento justo, como darte cuenta de las personas maravillosas que has tenido la suerte de encontrar o la confianza de alguien que no esperabas que te tuviera tanto aprecio, como ese beso-sonrisa-beso que te hace ver cuanto quieres a alguien o como tu comida favorita nada más llegar hambriento a casa. 

Apreciar los pequeños y bonitos detalles que nos ofrece la vida casi sin querer y que suelen pasar desapercibidos, son los que marcan la diferencia en tu día. Suelen ser los que se quedan en tu memoria para siempre, pero, Richard Curtis, el director de About Time, se explicó mejor que yo en el final de la película. 


jueves, abril 6

No quiero volver a escribir

Estoy tan perdida,
tengo tal vacío en el pecho
que estoy deseando que
estalle, con consecuencias o no,
para que deje de doler.

Necesito respirar sin sentir
que hay algo en mis pulmones
que no hace más que hundirme.
Quiero sentirme parte de algo,
sentir la conexión y que todo funciona.
Exijo dejar de temblar,
parar el escalofrío que recorre mi espalda.

He vuelto a escribir,
y por muy bien que pueda sonar,
nunca es una buena señal.

Hay algo metido en mi cabeza
que bloquea los buenos pensamientos
hay algo que se come el optimismo

no puedo volver a empezar
no puede volver a ocurrir
no puedo volver a sentir que la vida se me escapa de las manos
no quiero volver a escribir.

lunes, abril 3

Piezas

¿Sabéis ese momento en el que juegas con un niño a hacer un puzzle y tratan de encajar dos piezas que claramente no pueden ir unidas? Y por más que lo intentan y persisten mediante la fuerza en unir esas dos piezas, siempre hay huecos e imperfecciones, y se nota la tensión entre ambas, la incomodidad, se nota, perfectamente, que no es su lugar.

Eso pasa también con las personas, por más que intentas unirlas y hacerlas encajar, no pueden hacerlo, porque siempre quedan huecos que no se cubren por muchos abrazos que se den. Hay gente con la que no se puede encajar, y ni ellos van a darte lo que buscas, ni tu vas a ofrecerles lo que quieren de una amistad.
Supongo que también hay que saber darse cuenta de que uno no encaja, de que alguien no puede tener contigo esa relación que buscas, porque simplemente sois piezas que no pueden unirse ni por la fuerza.